Nuevas experiencias en línea

Cada día, la tecnología desarrolla nuevas herramientas y recursos que nos permiten aprender desde la red.
Pero, ¿Qué tan conectados estamos al mundo real?


Alta cocina: gastronomía molecular


En el año 1969, el físico húngaro, Nicholas Kurti y el químico francés Herve This, después de varios experimentos, trabajos y estudios, dan origen a una nueva forma de fusionar los ingredientes para preparar fantásticos platillos, ellos crearon la gastronomía molecular, que es la aplicación de la ciencia a la práctica culinaria y más concretamente al fenómeno gastronómico. Se encarga de estudiar las transformaciones de los alimentos en la cocina, mediante técnicas sofisticadas, basada en descubrir reacciones físicas y químicas que ocurren durante la cocción de los alimentos.

Se la considera cocina revolucionaria porque es una cocina de autor, a través de ella se buscan novedosas formas de expresión en las preparaciones; estas recetas incluyen procedimientos ancestrales, no todo es utilización de novedosos artefactos y mediciones exactas. Lo que muchos no logran comprender de la cocina molecular es que no significa únicamente la utilización de elementos químicos para lograr reacciones en los ingredientes; la cocina molecular significa también el estudio de los ingredientes naturales y las reacciones químicas que producen en el alimento.


En Imbabura el tema de la gastronomía molecular no es muy conocido, son pocos los chefs que realizan estos platillos, Max Bonilla, instructor en Fondue School, es un químico de profesión que combinó la gastronomía como segunda carrera, lo que le ha permitido entender mejor sobre las reacciones químicas de un alimento; hace 6 años empezó a conjugar esta ciencia con la gastronomía. Al principio experimentó y realizó  determinaciones nutricionales a partir de cargas calóricas para desarrollar productos. Hace pocos meses viajó a Panamá donde expuso sus creaciones como un locro de papas con esferas de ají y un repe lojano con espuma de calabaza, lo que cautivo la vista y paladar de los espectadores.

La evolución de este saber culinario ha permitido desarrollar nuevas herramientas, obtener nuevas texturas, consistencias y utilizar mejor un alimento al conocer sus propiedades independientemente de recetas y formas de cocciones tradicionales, por lo que es posible aplicar ciertos procesos que generan una transformación específica como: esferas, espumas, geles, emulsiones, polvos y otros tantos que aún quedan por descubrir.


El sabor no cambia debido a que toda preparación tiene un fondo del que parte la receta, para ser modificado; sin embargo, el resultado final es inodoro.

Según Patricia Saltos, chef, la cocina tradicional no será remplazada por la gastronomía molecular, porque nada supera el ver y sentir los olores, así como saborear un platillo normal, a diferencia de la gastronomía molecular cuyo principal objetivo no es la satisfacción de los sentidos sino causar una sensación diferente al paladar. 

En simples palabras,  la cocina molecular propone los sabores que todos conocemos presentados en diferentes texturas y color, es un estilo vanguardista de la buena cocina, pues aprovecha las cocciones al máximo y preserva todos los nutrientes de cada alimento.

Técnicas como el batido, aumento de la viscosidad, gelificación, entre otros procedimientos, realizados con determinados alimentos y mezclas  permitirán que se origine la transformación de los ingredientes en forma pero no en sabor. Para ello se utilizan ciertas herramientas como: empacadora al vacío, horno combi, gastrovac,  termostato roner, sifones, parrilla de clavos, soplete, pacojet, termomix, productos químicos de grado alimenticio o texturas,  gramera de precisión, etc. El elemento químico más usado es el nitrógeno líquido que permite  la ultracongelación con nitrógeno a  196°, es ideal para congelar cualquier alimento.

Así, la gastronomía molecular se presenta como la continuidad de la alta cocina, privilegia la apariencia de los alimentos y tiene como objetivo dar un toque creativo a cada receta y poner de manifiesto  la imaginación del chef en la innovación de platillos que conservan sabores tradicionales pero ahora tienen nuevas texturas.
Por: Katherine Herrera

LOS ESTUDIANTES DE LA ECOMS SE VINCULAN CON LA COMUNIDAD


Los estudiantes de segundo nivel de la escuela de Comunicación Social  (ECOMS) de la Pontificia universidad Católica del Ecuador Sede Ibarra, entregaron material didáctico a la escuela Francisco Javier Salazar.
El día jueves, en  el evento de clausura del año lectivo de la institución Francisco Javier Salazar en Chaltura, los alumnos de la “ECOMS” estuvieron presentes y dieron Cds sobre temas de la historia del Ecuador como material de apoyo para facilitar el aprendizaje de estos contenidos. “Es un excelente trabajo que va hacer muy provechoso a todos los niños de la escuela  para mejorar los conocimientos “dijo Silvana Carabalí, Docente de la institución.
La iniciativa comienza cuando los estudiantes de comunicación social perciben la problemática de estudiar contenidos de historia y se decide realizar como trabajo final  de la asignatura de historia latinoamericana y ecuatoriana, material que ayude a otros estudiantes a facilitar la comprensión de esta ciencia, menciona Alexandra Aguirre, Docente de la asignatura.                          
Durante el evento Esteban Medina en representación de los alumnos de segundo nivel entregó al Director de la unidad educativa los instrumentos de aprendizaje. Especialista Fabián Erazo, Director de la unidad educativa aludió,   la importancia  que estudiantes de niveles de instrucción superior realicen estos proyectos que son en beneficio de todos,  que todo servirá para mejorar la calidad de educación y el agradecimiento a la PUCE-SI
Los  padres de familia de la institución reflejaron el entusiasmo y alegría por saber que sus hijos tienen más oportunidades de  extender sus conocimientos.. Mariana Cachimuel, Madre de familia de la institucion, dijo que es un adelanto para la escuela que los estudiantes de la universidad católica se pronuncien de esta forma.

Una mirada al pasado, “Quejas”



Los estudiantes de cuarto nivel de Comunicación Social dramatizaron el poema “Quejas” de Dolores Veintimilla de Galindo en el aula magna de la PUCESI el seis de julio de 2012 como parte de las actividades prácticas en la asignatura de Literatura Hispanoamericana y Ecuatoriana dictada por la docente Mariela Montenegro.

“Fue una experiencia única porque pudimos compartir con nuestros compañeros, a la vez que interactuamos juntos realizando un proyecto que no fue fácil, pero al final todo resulto bien” expresó Verónica León estudiante  y participante de la obra.
 
Emoción, tensión y nervios se evidenció en los rostros de los interpretes universitarios que expusieron la obra a padres de familia, autoridades y compañeros.

“Fue muy bueno que nosotros presenciáramos la obra porque nos dejo con emoción y ganas de que cuando estemos en cuarto nivel realizar algo parecido” menciono Tatiana Torres estudiante de segundo nivel de Comunicación Social.

El resultado fue el que se esperaba obtener, ya que el esfuerzo y dedicación se  evidencio frente al público presente. A decir de las autoridades de la Escuela de Comunicación Social esta interpretación teatral se replicará a nivel universitario en futuros eventos.